CAMINO DE SAN ROSENDO: ALTO DEL VIEIRO-POBLADO DE LAS CONCHAS Sábado 09.03.2019 Un día primaveral del mes de Marzo para esta ruta que realizamos en sentido inverso a su trazado para rebajar un poco el grado de dificultad, que de todas maneras no es excesivo. Un trazado perfectamente cuidado y señalizado si exceptuamos desde Santa Comba a las Conchas donde los madereros han tirado señales que no reponen y en las aldeas falta también alguna señal, lo que lleva a confusiones y a realizar algún que otro metro de más. Todo ello en contraposición con los superfluos gastos en barandas de madera, que valen un pastón, en lugares sin peligro alguno y que su única función es ser pasto de las zarzas y maleza. Discurre este Camino de San Rosendo por las tierras de la Baixa Limia y Celanova para unirse a la Vía de la Plata en Ourense, solamente le falta la denominación oficial para formar parte de los Caminos Xacobeos. En su parte inicial el trazado sigue la Via Nova que erigieron los romanos en el siglo I para unir Braga con Astorga . Así mismo algunos historiadores hablan de la peregrinación que realizó por estos caminos, repletos de cruceiros y petos de ánimas, la reina Isabel de Portugal lo que hizo que a este camino también se le conociese, durante años, como el de la Raiña Santa. Salimos del área recreativa del Alto del Vieiro hacia una pista asfaltada que luego de unos 800 metros abandonamos por la izquierda para seguir por un amplio camino que da servicio a las zonas de pastizales de las aldeas limítrofes. Un par de kilómetros y ya es necesario despojarse de las prendas de abrigo. Ha desaparecido la niebla que por momentos hasta mojaba para dar paso a un día espléndido y soleado que nos va acompañar durante toda la jornada. Así llegamos a la primera de las varias aldeas que vamos ir cruzando durante la jornada, es la de Sarreaus. Ya podemos ver Bande, la capitalidad municipal, a nuestra izquierda. Seguimos por una amplia pista que nos permite observar por primera vez los impresionantes picos que forman la cadena montañosa del Gêres, imagen que vamos tener enfrente de nuestros ojos en prácticamente el resto de la caminata . Cambia la vegetación y vamos continuar por bosques de robles, tónica general del día, para llegar a la aldea de Recarei que nos recibe con un peto de ánimas y la capilla de San Antonio. Un fuerte descenso nos acerca a las orillas del río Cadós donde hacemos una breve pausa para tomar una fruta y proseguir con fuerzas renovadas. Oliva hasta aprovecha para una pequeña siestecilla. Retomamos el caminar pasando junto a un peto de ánimas para girar a la derecha por un precioso camino que va ascendiendo entre robles hasta la iglesia de Santiago , dejamos un cruceiro a nuestra derecha, y una vez salvada esta corta ascensión entrar en la población de Rubiás y reponer agua en su bien conservada fuente. Es algo que se va repetir a lo largo de toda la andaina, en prácticamente todas las poblaciones nos vamos encontrar con las fuentes y lavaderos públicos totalmente restaurados. El camino continúa por unas “ corredoiras” y bosques de robles de cuento que nos llevan hasta O Souto, aldea prácticamente deshabitada, y con unos bonitos hórreos. Salimos del pueblo por un bosquete de castaños, donde Oliva nos demuestra sus dotes de trepadora, que van ir dando paso a zonas de robles y amplios descampados que permiten disfrutar de las vistas del embalse de las Conchas y las poblaciones que lo bordean. La siguiente población por la que pasamos va ser Vilela también con su fuente, cruceiro y capilla. A escaso metros de Lebosandaus y aprovechando la sombra de los robles, damos cuenta del bien merecido bocata, las galletas de Manuela, el bollo dulce que Delfín había agenciado al panadero que encontramos por uno de los pueblos y para rematar y poder seguir con energías renovadas un buen sorbo de la petaca de Susi, un licor de hierbas de esas que levantan el espíritu. Con el estómago lleno, los calores del licor y el propio de este día casi veraniego el andar se hace más lento, así llegamos a Quintela y posteriormente a Santa Comba donde era parada obligatoria para poder contemplar la iglesia visigoda probablemente de la segunda mitad del siglo VII y dedicada a San Torcuato. Dejamos atrás esta población para descender y cruzar un pequeño arroyo que nos va llevar a una zona de pinares, sin duda la parte más fea de todo el recorrido, donde las señales por momentos desaparecen por efecto de los desbroces y cortas de los madereros que lo que menos les preocupa es el reponerlas y por otra parte nadie se lo recuerda. Llegamos a Fradalvite entrando por unas bellísimas “ corredoiras”, posteriormente a Chaos y Ermille donde ,debido a la mala señalización ,nos dirigimos al centro del pueblo teniendo que retroceder y seguir la pista que va a su parte más alta donde se encuentra la capilla de San Bartolomeu . Faltan unos 3 kms para el final , llevamos 21 recorridos, y le ofrecemos a las chicas que se queden en este punto y las recogemos posteriormente. La respuesta fue unánime y sin dudar que continuaban. La verdad es que se portaron como lo que son unas auténticas “ campeonas”, nuestro más sincero reconocimiento a algo que ya sabíamos. Una corta pero dura ascensión nos lleva a Tedós para terminar la andaina en el poblado de Las Conchas donde, al ser una ruta lineal, con anterioridad habíamos situado los coches para posteriormente desplazarnos hasta Bande y dar cuenta de unas bien merecidas birras con lo que damos por finalizada esta inolvidable jornada de senderismo. Longitud: 23,5 kms. Duración: 7h. 10´ Dificultad: media-baja