ANDAINA LAS MEDULAS


 

           Como estaba previsto en el calendario de actividades realizamos la andaina el 28.11.09, aunque las predicciones meteorológica no animaban mucho, y si bien es cierto que hizo frio y un fuerte viento, la lluvia no hizo su aparición hasta última hora de la tarde cuando ya estábamos rematando. Está visto nuestro presi  ¡ ten un ollo ¡.

           Son las Médulas un entorno paisajístico, enclavado en el Bierzo leonés, formado por los restos de una antigua explotación minera de oro de la época romana. El enorme trabajo de ingeniería realizado para la extracción del mineral supuso una gran destrucción del medio ambiente, pero dió como resultado un paisaje grandioso y espectacular de arenas rojizas, perfectamente integrado con la vegetación de castaños y robles, que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

           Iniciamos la andaina en la salida del pueblo de Carucedo, donde se puede visitar el lago del mismo nombre, tomando la carretera que lleva al pueblo de Las Médulas. Enseguida tomamos un desvió a la derecha,  por el Camino Real que conduce de Borrenes a Pte.Domingo Flórez, en 3 kms nos situa en Las Médulas .

           Por cierto que la deficiente señalización en un cruce nos lleva de nuevo a la carretera con lo cual caminamos bastante por asfalto, algo que no es de nuestro agrado.

           Una vez en el pueblo de Las Médulas, tomamos el camino que nos lleva a la laguna Larga y lago Sumido, desde aquí vamos enlazar con la pista perimetral, este tramo está sin señalizar, por lo cual es pura orientación y monte a través . Una vez enlazamos con la perimetral  nos dirigímos al Mirador de Perdices, el viento arreciaba, con unas vistas espectaculares del conjunto de las Médulas, lago de Carucedo, La Cabrera con los montes ya nevados, Pena do Seo……………Continua nuestro caminar por la perimetral aproximadamente 1,5 kms hasta tomar un desvío a la izquierda que nos lleva a la senda de Reirigo, al caminar por una zona elevada nos permite contemplar todo el conjunto.

           Giramos a la derecha, y por una antigua caldera de conducción del agua, llegamos a Campo da Braña. Los merenderos existentes y el hambre que acuciaba invitaba a comer el bocata, pero al ser una zona abierta nos hizo desistir y dirigirnos a la Fuente de la Tía Viviana,  más resguardada en el interior del complejo minero. Para ello seguimos por la pista hasta llegar a un desvío a la izquierda que indica La Cuevona-La Encantada. Un fuerte descenso por un bosque de castaños nos lleva al lugar, quién más, quien menos ya va pensando como escaquearse para no tener que efectuar esta subida.

           Damos cuenta de las sabrosas viandas aderezadas de postres de la época, higos secos y castañas asadas. Hasta el presidente Gustavo, un poco reacio al comienzo, reconoce que había sido buena elección para reponer fuerzas. El cielo se encapota, el frío arrecia de tal guisa que Marga apaña todo lo que puede, y todo le es poco, para sacar el tembleque del cuerpo, guantes, gorro, braga ………

           Tomamos dirección a La Cuevona y la Encantada, espectaculares ambas , y de regreso por el mismo camino, antes de iniciar el ascenso, que nos llevará al mirador de Orellán , sufrimos los primeros abandonos que toman dirección al pueblo. No vamos a nombrarlas para que no sean objeto de escarnio, ¿ de acuerdo Marga, Ana Rosa, Analú, las dos Isabeles y Chon ? El mirador de Orellán espectacular. Desde aquí tomamos  la  pista que lleva al pueblo de Orellán, antes de llegar giramos a la izquierd por la Senda de los Conventos que por una zona de abundantes madroños y paisajes del lago de Carucedo, Ponferrada, la zona de Borrenes y el pueblo de Orellán nos conduce a la carretera de acceso a las Médulas. Retomamos el           

        Camino Real por el que habiamo subido a la mañana y nos lleva al punto de inicio en Carucedo donde teníamos los coches con lo cual completamos un recorrido circular y hemos visto todo el complejo de Las Médulas.

            Los cuatro aventureros de turno es decir Román y Mariquiña, Susi, Sonsa, Emiliano y Moncho todavía tuvimos tiempo de emular al jabal y hacer un poco de senderismo aventura para ver Las Médulas desde otra perspectiva. Comenzaba a llover con lo cual el descenso fue ràpido y sobre todo nos estaba esperando el resto de la tropa con la cervecita preparada y no era cuestión de hacerlos esperar.


            Dificultad de la andaina: baja

            Longitud: sobre unos 20 Kms.                               

            Merienda-cena: HOSTAL  A LASTRA  en Villamartín de Valdeorras. Tfno. 300171

            Realmente muy recomendable, con un trato exquisito. Expertos en setas, nos ofrecieron una degustación que realmente fue de “ chapeau”, y el cabrito lo bordan.