PUENTE DEL PILAR 2018 EN LAS HURDES Salimos el jueves día 11.10.18 a primera hora de la tarde para luego de unas 5 horas de viaje alcanzar la aldea hurdana de Casares de las Hurdes situada a unos 40 kms de Ciudad Rodrigo, punto desde el cual la carretera estrecha y sinuosa hace que las ganas de alcanzar el lugar de destino se multipliquen y más una vez que la noche ha hecho acto de presencia. Los apartamentos rurales de la Cabachuela están en la parte inferior de la población, en las orillas del río Hurdano. Allí nos recibe Ascen para luego de alojarnos dar cuenta de una sabrosa caldereta de cabrito. Estos son los primeros momentos de estos días que esperamos ilusionados, una vez que Delfín ha arreglado lo del tiempo con ese enlace secreto y a la vez tan fiable que tiene. VIERNES 12 DE OCTUBRE.- RUTA DE ALFONSO XIII Conmemora esta ruta la visita de Alfonso XIII a las Hurdes los días 22-23 de Junio de 1922 ante las denuncias formuladas por el estado deplorable en que se encontraban las gentes de esta zona, rodeados de miseria, enfermedades y analfabetismo. El Doctor Gregorio Marañón realizó una “ memoria sanitaria sobre el estado de las Hurdes” cuyo resultado fue desolador. También acompañaban en la visita los médicos Bardaji y Goyanes formando parte de esta Comisión para ver en que podían paliar esta situación. Luego de desayunar y recoger los bocatas una parte del grupo sube en coche hasta el centro de Casares y Encarna y el que escribe vamos a pié para cubrir la distancia de cerca 1km que lo separa de los apartamentos de la Cabachuela, una dura rampa para ir entrando en calor. Ya en el pueblo unas cuantas vueltas para dar con el inicio de la ruta. También aquí la mala costumbre de no sacar las rutas desde el centro de la población, lo que es bueno para todos y más para los negocios de hostelería. Una vez encontrado el inicio de la senda comienza por una zona de huertos para luego dar paso a monte bajo, encinas, jaras y pinares en continuo ascenso que se vuelve mucho más pronunciado en un claro donde efectuaron una cortina de pinos y han destrozado totalmente la senda convirtiéndola en un cortafuegos que es una auténtica pared. De juzgado de guardia que el ayuntamiento permita estas cosas en todos los casos y más en una ruta tan emblemática. La señalización desaparece por lo cual hay que guiarse por la intuición. De todo esto informamos a Ascen que pensaba ponerlo en conocimiento de la Alcaldia, sin duda alguna a la hostelería también le perjudica. La ruta tiene más deficiencias sobre todo de señalización en varios cruces que esperamos solventen. En fin que una vez rematado el infierno del cortafuegos , y a escasos metros de la carretera, tomamos de nuevo la senda que nos lleva a esta y a escaso metros al Mirador de las Carrascas situado a 1200 metros y con una magnífica panorámica de los valles de los ríos Hurdano y Ladrillar, así como la Sierra de la Corredera y la Peña de Francia. Luego de hacer el imprescindible reportaje fotográfico y reponer fuerzas con una fruta iniciamos el rápido descenso por una senda de ensueño entre encinas y madroños que nos saca a una pista a las puertas de la alquería de Rio Malo de Arriba, típica por su arquitectura de piedra y pizarra. A la entrada del pueblo aprovechamos para reponer agua, el calor de esta mañana otoñal nos había dejado prácticamente sin existencias. Una vez refrigerados cruzamos el río para seguir por carretera 1km y abandonarla por la derecha por una pista a orillas del río Ladrillar, con un escasísimo caudal, para entrar en Ladrillar entre huertos de olivos, cerezos e higos. Subimos hasta el centro del pueblo y en el bar Sánchez damos cuenta de los bocatas bien regados con unas birras y disfrutando de la sesión vermut amenizado con los instrumentos típicos de la zona en honor a la virgen del Pilar. Salimos de Ladrillar por la carretera que abandonamos a las afueras de la población para coger una senda que discurre en un primer momento entre huertos donde podemos ver chumberas, para luego adentrarse en zona de jaras , encinas y madroños y seguir ascendiendo suavemente hasta un Mirador donde efectuamos un pequeño descanso para deleitarnos con el espléndido paisaje y los buitres que podemos ver en la lontananza, allá en el alto de las cumbres. Una vez retomado el camino y a escasos metros una pasarela de madera y una fuente donde nuevamente hacemos acopio del liquido elemento antes de comenzar una fuerte pendiente, la parte más dura de este segundo tramo, para luego la senda volverse prácticamente plana hasta “ la cueva” donde se encuentra una pequeña virgen y un banco que tienta a unos minutos de descanso. El camino discurre ahora por un bellísimo entorno de encinas y madroños con abundante piedra suelta y un descenso que se vuelve duro por un “ canchal “ para terminar en un Mirador en el torno del paraje llamado “ la silla del corro” encima del pueblo de Cabezo en un rápido descenso que castiga duramente las rodillas. En este punto finalizamos la andaina ya que queremos ir a visitar el Meando Melero situado a unos 18 kms y queda apenas 1 hora de luz. Así que Oliva, que no había ido a caminar, nos acerca hasta Las Mestas donde teníamos los coches y posteriormente nos dirigimos hacia Rio Malo de Abajo para tomar la pista que lleva al majestuoso meandro que forma el río Alagón donde damos por terminada esta inolvidable jornada de senderismo. Longitud: 19,8 kms Duración: 8 horas Dificultad: media-alta SABADO 13.-CEREZAL-MIRADOR DE LOS TEJOS Y EL GASCO-CHORRO DE LA MEANCERA No era este el programa que teníamos prevista para esta jornada. Era nuestra intención ascender al Volcán del Gasco y continuar por la Sierra de la Corredera para posteriormente terminar en el Chorro pero ante a dureza del día anterior optamos por suavizar y siguiendo los consejos de Ascen ir hacia Cerezal por la mañana. Sabia decisión ya que cuando nos acercamos al Gasco por la tarde los “aborígenes” nos informaron que la subida al volcán era prácticamente imposible por no estar limpia de maleza. Nos acercamos a Nuñomoral para coger hacia Cerezal a escaso medio kilómetro, donde dejamos los coches. Vamos caminando sobre unos 2 kms por la carretera que lleva a la presa de Arrocerezal. El que diseñó el trazado y los responsables del ayuntamiento de Nuñomoral se nota que no tenían mucho interés en el tema pues la senda podía salir perfectamente desde esta localidad y convertirla en circular, pero es tal la desidia, que una vez llegados a las proximidades del mirador un indicador señaliza hacia Nuñomoral pero según nos hicieron saber unos senderistas el camino estaba lleno de maleza y abandonado. Vamos que nada diferente de muchos que podemos ver aquí en Galicia. Una vez en la presa avanzamos por su parte derecha, luego regresaremos por la izquierda, hasta el panel indicativo de la ruta del Correo que en parte discurre en común con la de los tejos. Comenzamos por una ancha pista que discurre por un pinar hasta volverse en una senda entre bosques de encinas y madroños que una vez cruzado el arroyo va ascendiendo paulatinamente. Se separan las dos rutas cogiendo la del mirador de los tejos hacia la izquierda por unos parajes de ensueño para el último tramo de acceso al Mirador crecer en dificultad por las duras rampas que hay que afrontar. Una vez en el mismo un largo reposo contemplando la belleza del paisaje, aunque tejos pocos se pueden visualizar, para reemprender el regreso sobre nuestros pasos con una parada junto al arroyo para dar cuenta del bocata y el melón que hoy tocaba en el apartado de fruta. Un bonito paseo y sin duda una decisión acertada. Longitud: 10 kms Duración: 3 ½ h Dificultad: baja Ya por la tarde nos acercamos hasta el Gasco famoso por su volcán ya que se creyó durante bastantes años que las rocas fundidas que se encontraban dentro de su gran cráter debían su origen a un volcán ya extinto , pero estudios realizado en el siglo XXI nos dicen que el cráter se formó al impactar un meteorito, que causó altas temperaturas, fundió la roca y arrojó toneladas de piedras por los alrededores. Aún al llegar al Gasco hicimos votación para subir hasta el volcán pero los “ aborígenes” nos lo sacaron de la cabeza, y lo cierto es que no se veía a nadie subiendo eso que el pueblo estaba “petado” de gente. Así que es nos dispusimos para realizar el breve paseo que lleva al Chorro de la Meancera que en épocas de lluvia tiene que ser espectacular pero en estos momentos apenas traía un hilillo de agua. Una pequeña parada para comprar unos quesos típicos de la zona y una posterior en el mirador que da a los meandros que forma el río Malvellido y regreso a la Cabachuela para disfrutar de una cervecita en la terraza y dar prácticamente por terminada nuestra estancia en esta inolvidable comarca de las Hurdes. Longitud: 3 kms Duración: 1 ½ h Dificultad: baja DOMINGO 14 DE OCTUBRE.- LA ALBERCA- SAN VITERO Luego de desayunar emprendemos regreso a casa con la amenaza del ciclón Lesli, que luego por suerte en toda la ruta de vuelta se quedó en nada. Nuestra primera parada iba ser en la Alberca, para hacer las últimas compras, adonde llegamos por la zigzagueante carretera que discurre por las Batuecas. La siguiente parada iba ser para almorzar en el Restaurante Fidel, tfno.. 980 68 14 71,en San Vitero, donde dimos buena cuenta de unas chuletas de ternera y chuletón de vaca de Aliste y para abrir boca no podían faltar las mollejas. Un bonito final para unos días que quedarán para siempre en el recuerdo.