RUTA INTEGRAL CONCELLO DE COLES Sábado 15.02.2020. Luego de la dura andaina de hace 15 días por las tierras de Quiroga bajamos la dureza en cuanto a desniveles pero en cambio aumentamos en kilometraje lo que hizo que al final de la jornada las piernas lo comenzasen a notar. Luego de un reconstituyente cafecito iniciamos la ruta en Vilarchao, capitalidad el concello de Coles, con un incipiente sol que iba retirando la niebla en la parte más alta de la andaina. A posteriori nos la volveríamos encontrar en la parte más baja junto al embalse de Ribela hacia donde nos encaminamos en un continuo descenso cruzando la carreta de A Peroxa para enseguida dejar el asfalto por una senda que nos conduce a la aldea de a Lavandeira, la primera de muchas que vamos atravesar a lo largo de la caminata. La siguiente aldea será Meiriz a donde llegamos por un bosque de robles, tónica general de la jornada, y cruzando algún que otro arroyo. Dejamos esta población para coger un sendero que sale junto a la iglesia y un bello cruceiro, elementos arquitectónicos que podremos ver en diferentes aldeas, e iremos descendiendo hasta encontrar un bello rincón en las orillas del arroyo de Lusín. Es el formado por diversos molinos, unos restaurados y otros en estado de total abandono. La niebla empieza a subir lo que trae a la mente los viejos cuentos de los gnomos. Así que un pequeño descanso y poder dejar inmortalizado el momento. El sendero se estrecha y se vuelve más bello todavía, la niebla nos acompaña y a Oliva, Isabel y Manuela las confunde más que a Dinio la noche, menos mal que hay está Antonio rápido en el rescate y las incorpora de nuevo. Ya todos juntos llegamos a la altura de la aldea de Seoane, donde rematamos el dominado camino de los muiños e iniciamos el camiño dos mortos que va terminar descendiendo vertiginosamente hacia el río Outeiro y posteriormente alcanzar la carretera en Ribela junto a las instalaciones del restaurante Santos. Aquí cogemos el camino del embarcadero recreándonos con el lugar y al mismo tiempo pendientes de los gansos, que debían estar en época de apareamiento ya que se encontraban especialmente agresivos. Junto al embarcadero decidimos darnos un alto y tomar una fruta disfrutando de las imágenes que nos ofrecía el embalse de Velle. Retomamos el camino subiendo por la senda ambiental que nos va llevar a dar un rodeo para de nuevo acercarnos hacia el embalse y paralelos a la vía férrea desde donde comenzamos una ligera ascensión hasta la aldea de Casanova donde podemos contemplar otro bello cruceiro. Giramos a la izquierda para avanzar por una senda en un primer momento difícil de transitar debido al agua y barro debiendo hacer ejercicios de funambulismo en la pared, para alcanzar la aldea de Levices entre robles y pinos. Dejamos esta población por su parte alta dirigiéndonos hacia la próxima aldea que es Belesar con bonitas y antiguas edificaciones restauradas. Desde aquí el camino desciende hacia la inmediaciones del embalse para finalmente girar hacia la izquierda e iniciar una de las más exigentes subidas de la jornada que el barro del estrecho sendero complica todavía más lo que tratamos de salvar avanzando por el prado contiguo hasta la aldea de Figueiredo. Ya por la carretera que lleva a la estación de Barra de Miño pasamos Sobrado donde cogemos un sendero que nos vuelve sacar a la carretera que vamos abandonar definitivamente una vez pasado Montecelo y acercarnos de nuevo a la vía férrea que dejamos para seguir el curso del arroyo da Barra hasta el puente de Fontaiño , donde el concello de Coles limita con el de A Peroxa. Tomamos una amplia pista entre robles siguiendo el margen derecho del arroyo de A Barra, donde podemos ver algún que otro molino. Durante un largo trayecto es totalmente plana para finalmente inclinarse y dar paso a la parte más dura de toda la andaina. Se encuentra aquí el Pazo da Matorra en lamentable estado de abandono. Es mediodía y las fuerzas empiezan a flaquear así que una vez pasado lo más duro y ya en las inmediaciones de Pereira nos damos un respiro para reponer fuerzas y a fe que lo conseguimos sin duda la bica de Oliva, las galletas de Manuela y el licor de hierbas de Susi tienen algo que ver en todo ello. Retomamos la marcha con energías renovadas para iniciar la corta ascensión hasta las inmediaciones de la hípica. Vamos tener alguna subida más, pero sin duda lo peor ha pasado. En este punto Isabel dice que ha sido suficiente y regresa en el coche que previamente habíamos acercado. El resto seguimos, cruzando la carretera de A Peroxa y la aldea de Quintás para por estrechas corredoiras y profundas congostras llegar al merendero de Mira de Cima, pasando anteriormente por las inmediaciones del Centro de Recursos Zoogenéticos de Galicia en el Pazo de Fonte Fiz, en cuyas pradería podemos contemplar las diferentes razas de ganado bovino como la cachena, caldelá,frieiresa, limiá o vianesa así como algún ejemplar de porco celta. Pasamos el área recreativa y el grupo ante el relajamiento que produce el estar cerca de la meta se despista. Menos mal que de nuevo Antonio, muy fino durante todo el día, va en su rescate y podemos terminar con éxito la jornada luego de alcanzar Vilarchao por una bellísima “carballeira”. Un remate digno de esta espectacular ruta por el concello de Coles. Unas birras para reponer líquidos, comentar las anécdotas de la jornada y hacer planes para futuras salidas dan por finalizado este inolvidable día de senderismo. Longitud: 22,6 kms Duración: 6 horas Dificultad: moderada