Sábado 29.09.18. Con esta ruta damos comienzo a las actividades de la segunda parte del año. Una ruta sencilla en cuanto a desniveles, pero que al final se acabó haciendo un poco larga debido a las altas temperaturas de la jornada, aunque la mayor parte de la senda discurre a la sombra de los árboles que pueblan las orillas de los ríos Parga y Ladroil con un escasísimo caudal en estas épocas del año. Iniciamos en San Alberte, parroquia de Sambreixo, y a escasos 3 kilómetros de Baamonde, enlazando con el Camino de Santiago del Norte. Cruzamos el puente sobre el río Parga que nos lleva a la capilla de San Alberte de estilo gótico perfectamente conservada, y la Fuente del Santo o Fonte da Fala, con aguas beneficiosas para el problema de la tartamudez. En este bucólico rincón abandonamos el Camino del Norte para tomar una senda paralela al río que va discurriendo entre vegetación de ribera y algún que otro antiguo molino hasta alcanzar el puente de Piteiros y poder contemplar las ocas en el río. A lo largo del recorrido pudimos observar algún que otro pato y varias garzas lo que es sinónimo de pesca abundante. El caminar es lento disfrutando de la frondosa vegetación y de las numerosas represas que hay en el río hasta alcanzar la Fuente de Valdovín, con aguas sulfurosas y sódicas que son buenas para el riñón, hígado y articulaciones. En esta área recreativa consideramos que era un buen momento para un tentempié a base de fruta, aunque alguno no le perdonó un mordisquillo al bocata. Luego de llevar recorridos 7 kms pasamos por la parte baja de Parga, que a todos nos recuerda por viejas historias que algún conocido nos ha contado de su estancia en el viejo campamento militar. Cruzamos toda su espléndida alameda para junto a un viejo molino coger el amplio sendero que nos adentra de nuevo en la vegetación de ribera, por parajes realmente bucólicos, para acercarnos a Guitiriz. Un par de kilómetros antes damos cuenta del bocata, las galletas de Manuela y un generoso grolo de la petaca de Susi. Unas hierbas riquísimas y especialmente en esta ocasión por su temperatura óptima de frío. Unos minutos de rélax que como es habitual Oliva aprovecha para dar una cabezada- Entrando en la capitalidad municipal nos damos cuenta realmente del calor que hace así que por unanimidad procede refrescarse con unas potentes birras que serán por cuenta de uno de los últimos en cumplir años, en este caso le ha tocado a Encarna. Retomamos el camino ahora por la senda de los Sete Muiños por la margen derecha del río Forxa. Un paraje idílico entre abundante vegetación que va finalizar en una piscina natural que tienen perfectamente adaptada para el baño, lo que estaba ocurriendo, y que nosotros hemos aprovechado luego de recorrer un precioso paraje de la ruta de la piedra y el agua que discurre por la parte superior de la piscina. Este hubiese sido el lugar ideal para dar por finalizada la andaina, los pies relajados y todos físicamente perfectos. El desconocimiento del terreno nos llevó a realizar 3 kilómetros más por unos caminos que llevan hasta el Balneario de Pardiñas, y que no aportaron nada interesante a la andaina luego del espectacular entorno que nos había llevado hasta el área recreativa de los Sete Muiños. Al ser una ruta lineal habíamos dejado unos coches en el final y otros en el inicio. Pasamos a recoger estos últimos y nos dirigimos hacia Hostal A Valiña en el alto de Oural para tapear algo antes de despedirnos y regresar cada uno a su lugar de origen. Longitud: 22,2 kms. Duración: 6 ½ h Dificultad: baja